martes, 12 de julio de 2011

El mundo es un pañuelo : Ella (1/3)

Se habían besado, amado y el acto habían consumado. Ella se bajó de su cuerpo desnudo y se puso a su lado. Bajo su brazo contenedor le hizo señas para que le alcanzara el ultimo cigarrillo que quedaba del atado que habían comprado esa misma tarde.
Restos de papelillos y sustancia quedaron impregnados en la alfombra. Ella jamás le dijo que el doctor le había diagnosticado epilepsia a los 10 años. Hizo todo lo posible para aguantar las fuertes punzadas que en su cabeza comenzaban a aparecer. Cerró los ojos y recordó en una especie de falso flashback como lo había conocido.

Hace una semana, caminando por el viejo club donde ya no iba nadie o mejor dicho, todos eran conocidos. Lo vio y quedó impactada, enamorada, embrujada.
Él la miró y no dudo en invitarla a tomar algo. Casi como programado el speech cerraron el asunto con un beso y un frívolo intercambio de celulares.
No espero mucho para mandarle un mensaje de texto mientras se acostaba desnuda para rememorar por su cuenta los toques que había recibido en ciertos puntos de su cuerpo. Se tocó de la forma mas atrevida e insólita y terminó por dormirse entre jadeos producto de sus mas explosivos orgasmos.
Se volvieron a ver a los tres días, una tarde fría y poco amigable mientras tomaban un café. Ella le contó parte de su vida: desde que tenía 6 años y la había abandonado el padre hasta su primera experiencia sexual.
Le encantaba como él la escuchaba, la miraba y le prestaba atención. Se volvió loca de amor en unos pocos días, no podía dejar de pensarlo.

Ella tan inocente, tan humilde, tan princesa jamás había renunciado a encontrar un príncipe azul. Su sueño parecía hacerse realidad.
Un zumbido, una sacudida perturbadora le recorrió el cuerpo y la desesperó por completo. Ella ya sabía de que se trataba y como proseguir a su ataque de epilepsia. Pero esta vez fue distinto. No pudo calmarse, sintió las sacudidas violentas de su cuerpo y las impotencia de no poder controlar esos movimientos. Quiso gritar, y no pudo.
Pensó que se trataba de una mal viaje por todo el LSD que habían consumido, debía ser eso.
Nunca antes había tomado drogas, pero por su príncipe lisérgico ella lo haría sin dudarlo.

Abrió los ojos y vio el rostro de él. Desesperado y con la voz quebrada. Sólo la expresión bastaba para darse cuenta que el muchacho no sabía como actuar frente a uno de estos ataques. Le gritó, podía notarse el pánico en su voz grave y ella sólo alcanzó a responder
-"Lla... llamá al numero de la mesita de... luz"

8 comentarios:

  1. matt me gusto mucho chico mucho loveiu cotton kid

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  2. Ella buscaba un cambio que durara para siempre. Pero la epilepsia era el cambio que duraría para siempre.

    El tan solo una ilusión, de anda saber cuantos ideales, que ella esperaba en su vida.
    En cambio los ideales no podían llamar al numero que estaba en la mesita de luz.


    Muy bueno Saludos!

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  3. Tengo que admitirte que ese ante último párrafo me tuvo, apoyo la moción de Killer.

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  4. Que lindo blog, ya soy tu seguidora (:
    ¿Seguís el mío? Pasate, un beso ♥
    http://lallavedetusrecuerdos.blogspot.com

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  5. ya va mas de un mes... actualiza!

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Alguna sugerencia, puteada o halago es bienvenida !