miércoles, 11 de abril de 2012

Canis lupus familiari

Ayer me levanté raro, energético y con muchas ganas de caminar con mis rodillas y mis manos. Sí, "en cuatro" patas como dicen algunos. Estuve gateando un rato cuando mi familia no estaba en casa. No puedo explicar muy bien el por qué pero fui muy feliz gateando y hasta le tomé el gusto. Puedo decir que hasta me muevo más rápido.
Durante el día no entendí la mayoría de las cosas que me hablaban, cada tanto escuchaba una palabra pero miraba a mi mamá hablar sin parar y no cazaba una idea.
Más tarde me tocó verme con un par de amigos, tampoco los entendí muy bien y tampoco puedo deducir como ellos no se daban cuenta de que mi cara de desconcierto frente a sus palabras era obvia.
En un momento ya no entendí nada. Me dejé guiar por sus gesticulaciones y movimientos. Hablé, sí, pero decía cosas sin sentido, creo. Es que me estaba desesperando, me estaba preocupando la situación pero al mismo tiempo me gustaba. ¿Entiende de lo que hablo? ¿Entiende que todo el mundo y sus problemas no podían llegar a mis oídos?

Eso sí, rescato por sobre todas las cosas el tono de voz que tienen ellos, sus caricias y festejos. Se estaban divirtiendo conmigo y yo era feliz también simplemente con el hecho de hacerles compañia.
Me volví en el tren y la calle estaba vacía. Ya era un horario otoñal en donde la gente cena y yo merodeaba sin saber como volver a mi casa.
Fui a la misma parada del colectivo de siempre y rápidamente vi que algo me miraba. No podré deducir a ciencia cierta si era una mujer o un hombre. Yo veía como una sombra gigante y unos ojos lindos, enormes y tranquilos. Me fui acercando, le hablé creo y "eso" me habló a mí. Le conté esto que estoy escribiendo porque ademas, estoy perdiendo la posibilidad de poner mis manos en el teclado. Mis dedos, mis dedos se están agrandando y pegándose como formando una gran mano con escasas divisiones.

No me tomé el colectivo, me fui con "Eso" a la plaza que queda cerca de la parada del colectivo. Nos besamos, cogimos sin pudor y sin vergüenza. No había nadie y yo estaba muy caliente. Algo adentro de mí me decía que lo tenía que hacer y me encontraba particularmente fiel a mis instintos. Y eso que hasta hace un par de días la duda y la incertidumbre eran mi estilo de vida, sería propicio que usted lo sepa.
Después de haber improvisado uno de esos garches que no califican como buenos ni malos, simplemente que surgen, me fui a casa. Era tarde y el colectivo no venía así que aproveché y caminé. Caminé dos cuadras como una persona normal y no pude evitar resistirme a ponerme a gatear. Pero ya no gateaba, ahora literalmente me movía "en cuatro patas" como dicen algunos.
Llegando a mi casa vi a un par de jóvenes que estaban ahí como siempre jugando con tizas, riendo frenéticamente y siendo participantes de un campeonato secreto de mandibuleo constante. Me miraron mal y yo sabía que no estaba todo bien. No lo dudé, les mostré mis dientes y ellos no vacilaron en irse de mi lugar, mi territorio. Me bajé los pantalones y  oriné en esa esquina. Ahora será mía, para siempre.
Ya en  casa, fui corriendo a la heladera. Comí, comí carne cruda... el hambre que sentía era una cosa horrible y que jamas había experimentado. Me sacié de esos bifes que mamá había comprado y me fui a dormir esperando que todos estos síntomas pasaran y volviera a la normalidad al día siguiente.
Pero hoy, hoy ya no puedo ocultarlo más. Mi mamá al verme pegó un grito aterrador y salió corriendo de mi cuarto. Lo único que atiné a hacer fue ir al baño y mirarme en el espejo.
Las orejas se me agrandaron, tienen forma de triangulo. Mi cráneo está alargado, lo que provocó (creo yo) que mi nariz y boca se juntaran más formando un magnífico y húmedo hocico.
El pelo, el pelo se me ha multiplicado en cantidades exorbitantes y brilla como nunca. Ahora, mientras termino de escribir esto espero a que mis patas (sí, les digo así ahora) se terminen de formar y me voy de esta casa para siempre a buscar algo que todavía no sé qué es. 


6 comentarios:

  1. Me hizo acordar a La metamorfosis de Franz Kafka

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  2. Me da mucho placer leerte. Sos grosisimo

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  3. me encanto porque al empezar a leerlo ni imaginaba/esperaba el final. me encantan tus textos!

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  4. Excelente. Deberias presentarlos en alguna o algo asi

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